Fran se acercó a Mel caminando lento, haciendola poner más y más nerviosa, su corazón latía pero sus piernas tambien.—Desde que te conocí, conejito, he tenido esta fantasía.Fran no se sacó la bata; es más, caminó hacia ella como un verdadero depredador.—Señorita Melanie, desvístase.Melanie abrió los ojos y miró hacia todos lados.—Fran...—Shh... doctor Dupont, por favor.Melanie sonrió nerviosa.—Doctor Dupont, puede venir alguien.—Estoy en consulta. Nadie entrará. Desvístase ahora.Melanie tomó los botones de su camisa, sacándolos lentamente y dejándola ordenada en la camilla. Luego desabrochó la falda, dejándola caer, quedando solo en un conjunto de encaje negro que hizo que la entrepierna de Fran reaccionara de inmediato.—Ahora el brasier, señorita.Mel desabrochó el brasier. Su cuerpo aún tenía las marcas de la noche de pasión que habían tenido. Fran la recorrió con la mirada hambrienta, la levantó y la sentó en la camilla.—Buena chica.Sus labios bajaron por su cuello, mo
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