Gael—¿Qué?Mi hermano menor era delgado, el más bajo, de cabello corto y levantado, despeinado, rubio claro como todos nosotros, ojos grandes, ojeras y mirada aburrida. A diferencia de nosotros, que buscabamos llamar la atención de nuestro padre y que él viera nuestro valor... era como si él hubiese asumido que era una gran pérdida de tiempo obtener algo en este lugar: ni reconocimiento, ni libertad, ni felicidad.Mi padre lo llamaba flojo, débil, bueno para nada, una pérdida de tiempo, y pocas veces le daba responsabilidad. Muchas veces ni recordaba que existía. Pero yo creía que había inteligencia en, a veces, ir con la corriente.—Gaspar, no estoy para tus preguntas —contesté mientras guardaba el mapa en mi bolsillo.—Realmente has mejorado mucho… casi ni te noté entrar. También has disminuido tu olor, eso es genial… ¿qué andas husmeando? —preguntó, inclinado en una pose de total indiferencia, recostado en el marco de la puerta.—No es asunto tuyo…—Ningún asunto es mío —se encogi
Ler mais