—Las dos en esta casa es imposible— continuó Carla, manteniendo la mirada fija en Julia.—Entonces tendrás que elegir cuál de nosotras dos se queda… y quién se irá—El ambiente en la sala se volvió pesado, cubierto por un silencio denso, y toda la atención estaba puesta en Leonardo, que mantenía una expresión seria, sin mirar a nadie, con aire de quien ya había tomado su decisión, solo buscando la forma de verbalizarla.—Ah, ¿para qué todo este escándalo, cuñada?— intervino Adrian, rompiendo el silencio y llamando la atención de todos, ganándose la mirada seria de Carla.—Esta mansión es lo suficientemente grande como para que ustedes dos no se vean, si no quieres ver a Julia, basta con quedarte en un rincón——¡No te metas, esto es un asunto de pareja!— dijo Beatriz.—Y tú no vives aquí, así que nadie necesita tu opinión——Pero formo parte de la familia. Y, como cualquiera, quiero que mi familia viva en paz——¿En paz? ¿Quieres que mi hija conviva con la amante de su marido? ¿Eso es lo qu
Leer más