Claudia forcejeó para liberarse de Paul, pero él la sostuvo con firmeza. Ella intentó hablarle con la mirada, suplicarle, hacerle entender… pero el miedo la paralizaba. Estaba completamente aterrada.—¡Hummm! —él presionó con fuerza su mano contra su boca para impedirle gritar.Paul la observó fijamente, con una intensidad que rozaba lo perturbador.—¿Me temes, verdad? Le temes al único hombre que te ha amado realmente, el único que ha sido capaz de todo para estar a tu lado.Sin darle tiempo a reaccionar, descubrió su boca y la besó con brusquedad, fundiendo sus labios con los de ella.Al principio, Claudia se resistió, su cuerpo intentó rechazarlo, pero Paul insistió, atrapando sus labios con los suyos, dominando el beso… hasta que, poco a poco, la resistencia de ella se quebró y terminó cediendo al placer que tanto conocía.Mientras tanto, él recorrió su cuerpo con vehemencia, sus manos subieron y bajaron, reclamando cada centímetro de su piel como si le perteneciera.—Me de
Leer más