“La peor crueldad no deja marcas en la piel, sino grietas en la mente.”
A.K.M
Una hora después, Thiago regresó a la mansión. Sonrió relajado al abrir la puerta. Había tenido una tarde espléndida, cargada de deseo y relax.
Desde que comenzó su relación con Libia, jamás pensó que ella se convertiría en el verdadero amor de su vida. El recuerdo de aquel instante se abrió paso en su memoria.
Todo había comenzado de forma simple e inofensiva. Esa tarde tarde, como tantas otras, él había ido a