La Mansión Rodríguez, se encontraba extrañamente tranquila aquella noche. Los empleados caminaban con discreción por los enormes pasillos de mármol mientras Alondra subía lentamente las escaleras hacia su habitación. Había logrado contener las lágrimas durante el trayecto desde la compañía. Pero el dolor seguía ahí. No porque lo amara, si no por como la había utilizado, y eso era muy humillante. Escuchar a Fernando Casanova burlarse de ella frente a sus amigos era algo que no lograba sacar de su mente. FLASH BACK — Esa heredera está locamente enamorada de mí. Es tan sosa, tan crédula, que no he tenido que esforzarme nada para tenerla bajo mi control. — Fernando, pensábamos que a tí realmente te interesaba, Londy, es por mucho la chica más hermosa de nuestro círculo. —Por favor. Por supuesto que no siento nada por ella, esa chica es de lo más santurrona que te mueres, caminar de la mano, ir a tomar una nieve, ir al cine, me da tanta pereza, pero todos aquí saben lo que
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