Una rivalidad de amores ha nacido.
El salón privado del club había quedado en silencio.
Las risas de Fernando Casanova y sus amigos desaparecieron cuando Liam Rodríguez y Raymundo Villaseñor, los pusieron en su lugar.
El empresario sostuvo la mirada de Fernando sin parpadear.
Sus ojos color miel reflejaban una calma peligrosa.
No estaba enojado.
Estaba decidido.
— Voy a decir esto una sola vez, Fernando.
Fernando sonrió con arrogancia.
— Adelante. Diviértenos.
Raymundo acomodó el saco de su traje.
— Alondra