Capítulo 25: El Velo de la VentiscaEl estruendo del colapso gravitatorio se extinguió en un susurro de nieve pulverizada. El Exterminador 01 yacía sobre las baldosas de piedra de la terraza, su armadura de obsidiana mate ahora agrietada y emitiendo un humo azulado que olía a ozono quemado. El visor de cuarzo rojo, que antes palpitaba con una luz amenazante, se había apagado, dejando ver un rostro humanoide de rasgos gélidos y mecánicos, una cáscara vacía de lo que alguna vez fue un hombre.Alaric se puso en pie con dificultad, apoyándose en el hombro de Isolde. Su respiración era un silbido ronco, y la sangre de su frente goteaba sobre la seda blanca del vestido de su esposa, creando un contraste violento, casi poético. Se miraron a los ojos, y en ese breve segundo, el mundo exterior desapareció. El romance de los Vance no se alimentaba de palabras dulces, sino de este silencio compartido tras la carnicería, de la certeza de que, mientras sus manos estuvieran entrelazadas, el fin del
Leer más