Cuando el miedo te detiene, alguien te hace volverVerónicaAgaché la mirada, avergonzada de que me viera así, tan golpeada. Sentí sus pasos acercarse y, con delicadeza, levantó mi rostro. Cerré los ojos por instinto, temerosa de lo que vendría después. Su mano rozó suavemente mi herida y sentí cómo su cuerpo se tensaba. Abrí los ojos y vi su expresión endurecerse, la molestia reflejada en su rostro al ver mis golpes. Lo miré con tristeza y él apartó su mano, suspirando con frustración. Luego, me dio la espalda y pasó la mano por su cabello, despeinándolo.—Charles —susurré, temerosa de su reacción.Él se volteó, y en su mirada se mezclaban la tristeza, el odio y la furia hacia Antonio. Mordí mi labio con dolor y me acerqué a él con cuidado. Sin decir una palabra, lo abracé con fuerza y susurré:—Abrázame, por favor.Él me rodeó con sus brazos y, finalmente, pude liberar en su abrazo todo el dolor que había estado guardando. Charles me apretó más contra su cuerpo mientras yo lloraba s
Leer más