Entrega libre y placentera
Charles
Después de terminar de escribir la carta para Sarah y salir del estudio, no esperaba encontrarme con Ingrid esperándome en el pasillo. Suspiré, deseando simplemente ir y volver sin complicaciones, pero su presencia me incomodó profundamente.
—Charles —exclamó Ingrid, su voz cargada de una mezcla de esperanza y frustración—. Verónica me dijo que no podías verme.
—Tenía razón —respondí, tratando de mantener la calma—. Tengo cosas que hacer, Ingrid. Debo ir al pu