Pasión desbordante
Verónica
Caminábamos con Apolo, y la calidez de Charles me envolvía como un manto protector. De vez en cuando, él besaba mi cabeza, y yo me refugiaba en sus brazos, aunque el miedo a ser descubiertos siempre estaba presente. Acariciaba su brazo, que me rodeaba, disfrutando de la textura y el aroma de su piel. La luna nos observaba desde lo alto, su luz nos envolvía, creando un ambiente de paz y seguridad.
Charles volvió a besarme en la cabeza, y yo lo miré con dulzura, desliz