Cecilia llegaba con una sonrisa, su mirada color miel era como un dulce. Degel, apenas la miró, su cuerpo se tensó un poco, pero rápidamente se controló. — ¡Hola a todos, espero no llegar tarde, Doménicas, me alegra que estés mejor, mírate, te ves genial! La simpatía y dulzura que Cecilia, irradiaba, fue bien recibida por todos los presentes, aunque no tenían idea de por qué esa chica estaba invitada. — Muchas gracias Ceci, por favor pasa, te presentaré. Ellos son mis padres, Dorian y Alina. Mis suegros Sergey y Lina, y mi hermano Darriel, y su novia Serina Volkov. — Mucho gusto, aunque me sorprendió la invitación, me siento muy halagada de estar aquí con ustedes. — Domenica, olvidaste presentar al padrino de tu boda. — Darriel, le recordó a su hermana. — Ah, si, Degel, sé que tú y Cecilia, ya se conocen, por favor llevénselo bien, recuerden que acabo de salir del hospital. Ceci, solo dió por respuesta una sonrisa, mientras que el mafioso solo asintió. Domi, ya habí
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