WillowDespués de terminar de vestirme para salir a correr, volví a sentirme débil, tal vez porque me había levantado temprano, pero la inquietud de la noche anterior seguía acechándome, como una sombra que no se disipaba. No podía ignorar el peso que me oprimía el pecho, sobre todo cuando pensaba en Jason. Llevaba mucho tiempo siendo mi amigo íntimo, siempre estaba ahí cuando lo necesitaba, pero algo me inquietaba. Decidí que, antes de dejar que la confusión se apoderara de mí, hablaría con Ruby al respecto. Ella siempre había sido mi confidente, sensata y perspicaz, sobre todo cuando mis emociones nublaban mi perspectiva.Lina llegó antes de lo habitual, alegre y llena de energía, que mis dos pequeños, Daniel y Ella, estaban deseando igualar. Saltaban emocionados, charlando y tirando de las mangas de Lina. Ella los cogió en brazos riendo y se los llevó a su habitación. La casa quedó maravillosamente tranquila y, por un breve instante, vacía, lo que me dio espacio para respirar y pe
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