Esa noche, sentados en la terraza, Leo y Valeria empezaron a planificar su nueva vida. Esta noticia les daba el "material" perfecto para alargar su historia. No podían simplemente seguir como antes; el embarazo de trillizos de Valeria sería de alto riesgo."No vas a moverte de casa más de lo necesario, Valeria", sentenció Leo, ya en modo sobreprotector nivel máximo. "La fundación tendrá que ser gestionada de forma remota. Voy a contratar a las mejores enfermeras y..."."Leo, no soy una enferma, estoy embarazada", le recordó ella con dulzura. "Pero acepto que necesitaremos ayuda. Y quiero que esto sea un secreto para la prensa. No quiero que Thorne sepa que somos siete en la familia ahora.""Siete...", repitió Leo, saboreando la palabra. "Siete Ferrer. Somos un ejército ahora".Mientras los Ferrer celebraban el milagro de la vida, en un hotel de lujo en el centro de Madrid, un hombre mayor, de cabello canoso y ojos como cuchillos, cerraba una carpeta. Era Lorenzo Vancini, el patriarca
Leer más