Poco a poco, varios comisionados empezaron a asentir. La duda no se había disipado por completo, pero, por primera vez esa mañana, dejaron de ver solo una empresa en crisis.Veían liderazgo. No alzó la voz; aun así, transmitía certeza y tranquilidad.—No voy a permitir que una sola persona derrumbe todo lo que hemos construido. Saldremos de esto más fuertes que antes.El silencio que siguió fue distinto; ya no era tenso, sino firme, y la confianza empezó a volver poco a poco. Después de unas cuantas preguntas más y de revisar los últimos puntos, la reunión por fin terminó.Tras casi dos horas de deliberaciones y decisiones estratégicas, los comisionados fueron saliendo de la sala uno por uno. La tensión no se había desvanecido, pero el rumbo ya estaba claro.Y, por primera vez desde que comenzó la crisis, Daven sintió que el Grupo Callister retomaba el rumbo. Mientras tanto, en la oficina privada de Daven, Chris ya estaba sentado en el sofá.Su traje seguía impecable, aunque su postura
Leer más