La sonrisa de Cale fue escueta. Aplaudió una vez, disfrutando el momento.—Hice lo que me pediste. No olvides que, si yo no hubiera saboteado esa transmisión de Vanessa, nada de esto habría…Le tapó la cara con la mano, con tanta fuerza que James hizo una mueca de dolor; a Cale le dio igual.—Te dije que supieras cuál es tu lugar. He cumplido mi palabra y he sido paciente, pero quizá necesitas una lección, ¿no?James gruñó entre dientes.Cale lo miró sin parpadear, afilado, y suavizó el gesto con una sonrisa cuando James dejó de forcejear.—Así está mejor. —Lo dijo como si nada.—Sí, tienes razón. Si no fuera por mí, no habrías podido montar nada de esto. Ver a tu amante humillada todos los días, sus errores exagerados hasta el ridículo, y tú, el único que podía calmarla, no estuviste ahí para ella.—¡Maldito! ¿Qué te hizo Vanessa, eh? —James soltó el golpe que llevaba días conteniendo. Pero Cale estaba preparado para todo.Atrapó el puño sin esfuerzo y le torció el brazo hasta que Jam
Leer más