—¿No se suponía que el General tenía una temporada de descanso? ¿Por qué va a ponerlo a trabajar? —Damián intervino en la conversación, dirigiéndose al Alfa con una sonrisa que parecía relajada y familiar.Su tono no sonó abiertamente crítico; al contrario, lo expresó de una manera ligera, como si se tratara de un simple comentario casual. Sin embargo, en el fondo, su intención sí tenía algo de reproche.Rayborn no percibió ninguna mala intención en aquellas palabras. Para él, aquello sonó más como una observación curiosa que como una crítica.—Gael tiene descanso del campo de batalla, de las campañas y de las guerras. Pero eso no significa que esté libre de responsabilidades aquí en el palacio. Ahora tiene muchos deberes, no solo conmigo, sino también con su esposa. Después de todo, ahora es oficialmente parte de mi familia… mi hijo.Rayborn cruzó los brazos con cierta satisfacción.—Además, tengo varias cosas preparadas para él. La primera es esta. Quiero que los guardias de este pa
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