C273: NO SERÉ SU CÓMPLICE.
Gael permaneció unos instantes observando cómo Nayla se alejaba, arrastrando al guardia consigo. Sin embargo, lejos de sentirse inquieto o molesto por aquello, simplemente desvió la mirada como si el asunto no tuviera demasiada importancia.
Así que respiró hondo y se giró hacia los hombres que lo rodeaban, quienes habían quedado observando la escena.
—Continuemos —declaró.
Y el entrenamiento siguió su curso.
Durante las horas siguientes, Gael volvió a concentrarse por completo en su labor. Cuan