MabelLa villa tiene más movimiento de lo que recordaba, hombre y hombres protegen dentro y fuera de las adyacencias, sin embargo, aunque siempre están allí hoy noto intranquilidad en todos, se avecina una tormenta. Las nubes grises decoran el cielo y algunos estruendos me hacen sobresaltar, mi vida era sencilla y amaba eso, poder recorrer las calles sin temer, hoy en particular, me he sentido más sola que nunca. Pues desde que llegamos, Faddei fue absorbido por su mundo, por el daño y por las consecuencias que dejó ese ataque. No he podido descansar atormentada, mi orden en su momento me pareció lógica, pero he pensado en toda la tarde. Corro nuevamente al cuarto de baño y vacío mi estómago, no he dejado de vomitar, las náuseas han sido continuas, pensé que era el cansancio, el recuerdo de la sangre o de las aguas residuales. Al terminar de vaciar mi estómago lavo mi boca y humedezco mi rostro, me miro al espejo; Estoy pálida, tengo los labios sin color y los ojos brillosos, no p
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