Estar mágicamente atada a tres hombres significa sentir cada erección, cada celos, cada pensamiento oscuro que tienen sobre ti, y ellos sienten lo mismo de ti.El amanecer encontró a Adriana despierta en su habitación, sentada en el alféizar de la ventana con las rodillas contra el pecho, intentando desesperadamente separar sus propios pensamientos de los tres flujos constantes de consciencia que ahora compartían espacio en su mente. Era como tener tres voces susurrando simultáneamente en idiomas diferentes, cada una exigiendo atención, cada una sangrando emociones que no le pertenecían pero que sentía como si fueran suyas.El Rey estaba en sus aposentos, cinco puertas más allá por el pasillo este, y Adriana podía sentir su frustración como agujas bajo s
Leer más