140. UN DULCE DESPERTAR Y EL FRESCOR DE LA VENGANZA
REINA NILEACuando Guillermo salió de nuestra ala, partí detrás de él.Nunca había hecho algo así.Jamás me había rebajado a seguir a mi esposo en silencio por los pasillos del palacio, escondiendo mis pasos entre las sombras como una intrusa en mi propia casa.No me enorgullece.Pero el orgullo perdió valor noche cuando escuché el nombre de mi hermana tras la puerta.Ahora necesito certezas.Tengo demasiadas cosas claras en mi mente y, al mismo tiempo, una única gran incógnita: ¿qué hará Guillermo?No toma el camino al salón del trono. Eso me alivia y me inquieta a la vez.En lugar de ello se dirige al despacho contiguo al ala real, una estancia pequeña y elegantemente sobria donde suele tratar asuntos delicados, aquellos que no deben pasar por oídos ajenos. Asuntos privados. Como este.Me mantengo a distancia, con el pulso latiéndome en las sienes.El centinela de la entrada me obliga a improvisar.Le hago llegar, por medio de una criada, la falsa noticia de un altercado en el co
Ler mais