139. DEPREDADORES
RIVEN
La vi antes incluso de que hablara.
Margareth no necesitó decir una sola palabra para que entendiera lo que ocurría dentro de ella.
Su mirada lo gritó.
Lizzy le importa. No como una pieza útil. No como una testigo. No como un recuerdo incómodo de una historia anterior.
Le importa como se protege a la sangre propia. Como se defiende a una hermana.
El tiempo, las decisiones y el dolor compartido habían terminado de hacer lo suyo.
Lizzy ya no era una muchacha más para ella. Era familia.