La residencia de Gabriel e Isla nunca se había visto tan llena de vida. El amplio jardín se llenó de risas, música y calidez.Por todas partes había gente feliz; sus voces se mezclaban con la música mientras trabajaban en equipo. No era una fiesta formal, sino una reunión familiar llena de amor, comodidad y unión. Nada era forzado, solo familia y amigos que pasaban un buen rato juntos.Las parrillas estaban montadas en un extremo del jardín, con el humo elevándose hacia el cielo despejado de la tarde. El olor a carne sazonada, pescado y costillas de cordero emocionaba a los niños, que sentían el estómago rugir incluso antes de que la comida estuviera lista.Los hombres se habían adueñado de esa sección del jardín, a pesar de la presencia de chefs y personal profesional.Gabriel estaba con Ben, Peter, Landon, Uriel, Carl, Luke Green, Carl Rees y Jeff Green. Jeff Green, ahora un adolescente alto, se movía entre los hombres y se sentía orgulloso de estar incluido entre ellos. Era el hijo
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