—¿Cómo pudiste ocultarme algo tan importante, Gabriel? —Estalló Isla, con la voz temblándole de rabia.
Desde que su madre le contó la verdad sobre el secreto que la familia Wyndham le había guardado, Isla hervía por dentro. Diana se lo había explicado todo con cuidado. Le había dicho por qué se lo ocultaron: lo hicieron para protegerla en una época peligrosa.
Pero ni siquiera con esa explicación lograba aceptarlo. Y menos viniendo de Gabriel.
Todas las visitas ya se habían marchado de la mansión