Capítulo 186. La señora Valerián.
Lyanna dejó escapar una lágrima que rodó por su mejilla. Tomó aire, aferrándose a las manos de él como a un salvavidas.—Ares... Yo no tenía nada cuando desperté en aquel hospital. No tenía nada, no tenía hogar, no tenía a nadie. Me diste un nombre y me diste un techo cuando el mundo me había cerrado las puertas.Lyanna miró hacia donde estaba Harry, que los observaba con los ojos muy abiertos, sosteniendo la almohadilla de terciopelo.—Me diste una familia que no sabía que necesitaba. Prometo honrar esta oportunidad que la vida nos dio. Prometo ser tu paz cuando el mundo sea una guerra. Prometo amarte con todas mis memorias, y las que vamos a construir juntos. Llegué siendo una impostora, pero hoy, frente a ti, soy tuya. Completamente tuya.El silencio en el jardín era absoluto, solo roto por el suave llanto de la madre de Ares, en primera fila.—Los anillos, por favor —pidió el juez.Harry dio un paso al frente. Caminó con la espalda recta, inflando el pecho, sintiéndose el hombre m
Leer más