54. La manada de Seringala
Velkan asintió tenso.—Tu madre lo sabía, supongo que por eso te mantuvo oculta, no quería obligarte a nada, yo tampoco quiero hacerlo, ni siquiera lo pienses, cuando te traje aquí solo quería que conocieras de dónde vienen tus padres, incluso aunque estés aquí y la profecía se haya activado si mañana mismo quieres que te lleve de vuelta lo haré, hija.Zoe sintió que cada parte de su cuerpo se estremecía de horror y angustia."No es posible, las profecías son casi ineludibles..."—El Alfa Liam lo sabe —dijo ella como una afirmación—. Por eso me miraba así.Zoe sintió náuseas. El "algo raro" en Liam ahora tenía nombre, expectativa. Él no la veía a ella. Veía una profecía.Una Luna predestinada, la causa de la mejora de su manada, quizás una obligación.—No —habló con la voz temblorosa—. No lo acepto, no soy un peón en una profecía, mañana me iré.Velkan la miró con tristeza pero asintió con la cabeza.—El destino a veces resulta ser tan confuso, cachorra. Está bien, mañana volveremos
Leer más