POV AldebrandLa sospecha no llega como un trueno. Llega como una gota constante que cae siempre en el mismo punto, hasta que el mármol, por duro que sea, termina por ceder.Durante semanas me dije que era cansancio. Que mi cuerpo, recién recuperado de la enfermedad, veía sombras donde no las había.Que la edad volvía desconfiado a un hombre que había gobernado demasiado tiempo.Pero no.Yo no me equivoqué. La verdad comenzó a mostrarse no en los grandes gestos, sino en los silencios. En lo que no se decía. En la forma en que Leonard evitaba mi mirada cuando hablábamos de Elara. En cómo los criados bajaban la voz cuando ella pasaba. En la manera excesivamente cuidadosa con la que se protegía un nombre que, en teoría, debía ser irrelevante. Una reina sin linaje claro, una historia repetida demasiadas veces, siempre con las mismas palabras.Un pasado narrado como si hubiera sido memorizado. Y, sobre todo, un hombre.Un hombre que no debía existir.El rumor llegó a mí como llegan siempre
Leer más