Confirmando verdades.
POV Aldebrand
La sospecha no llega como un trueno. Llega como una gota constante que cae siempre en el mismo punto, hasta que el mármol, por duro que sea, termina por ceder.
Durante semanas me dije que era cansancio. Que mi cuerpo, recién recuperado de la enfermedad, veía sombras donde no las había.
Que la edad volvía desconfiado a un hombre que había gobernado demasiado tiempo.
Pero no.
Yo no me equivoqué. La verdad comenzó a mostrarse no en los grandes gestos, sino en los silencios. En lo que