Mariana CarbajalMe envuelve entre sus brazos, y aunque percibo la rigidez en su cuerpo, el eco de su molestia todavía presente, no me aparta. Y eso, de alguna forma, ya es suficiente por ahora.Apoyo la mejilla contra su pecho, escuchando el latido firme de su corazón, como si intentara recordarme que, a pesar de todo, sigo teniendo un lugar ahí.Me permito unos minutos sin preocuparme por lo que pasara luego en la habitación me pruebo la ropa que sus tías me regalaron bajo la atenta mirada de Denn quien muerde su labio con cada conjunto que modelo para élSus tías se encargaron de llenar el armario con ropa veraniega. Vestidos ligeros, telas suaves que acarician la piel, colores vivos que contrastan con todo lo que llevo dentro. Cada conjunto es más bonito que el anterior, como si quisieran envolverme en algo distinto, en una versión más despreocupada de mí misma.Y luego están los trajes de baño…Atrevidos. Demasiado.Solo con mirarlos siento cómo el calor sube a mis mejillas. No s
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