MI MEJOR ENEMIGO. CAPÍTULO 12. Un escalofrío
MI MEJOR ENEMIGO. CAPÍTULO 12. Un escalofríoDurante el trayecto, Seija miró por la ventana con los brazos cruzados. La molestia se le mezclaba con una curiosidad incómoda: Camilo no actuaba así por capricho… bueno, no siempre. Seija no quería admitirlo, pero la parte más insoportable era que, pese al enfado, una pequeña emoción le cosquilleaba: la sensación de estar siendo elegida, aunque fuera a empujones. Así que se obligó a no mirarlo demasiado, porque si lo miraba, recordaba. Y si recordaba, se ablandaba.Porque por más fuerte que fuera, una parte de ella se había enamorado de aquel estúpido y era una parte demasiado escandalosa, justamente como él.—¿Vas a decirme a dónde vamos? —preguntó.—Si te lo digo, te escapas —respondió él.—No necesito escapar, Camilo. Ya estoy bastante lejos de ti. —Seija lo dijo sin mirarlo, pero le dolió igual, y los dedos de Camilo se pusieron lívidos y tensos alrededor del volante.—Por favor —dijo al fin—. Una hora. Si después quieres irte, te lle
Leer más