MI MEJOR ENEMIGO. CAPÍTULO 19. Un pequeño regalo de agradecimiento
MI MEJOR ENEMIGO. CAPÍTULO 19. Un pequeño regalo de agradecimiento
Seija llegó a la empresa con el paso rápido y la mente todavía medio dispersa entre pendientes, cafés apurados y la imagen Camilo y ella dormidos en el sofá, con Mina vigilándolos como si fueran un tesoro recién descubierto. Apenas dejó el bolso sobre su escritorio, llamó a su asistente con un gesto.
—Por favor, llama a la policía —pidió—. Quiero saber cómo va la investigación de la irrupción en mi casa.
La asistente asintió y se