Valentina siente la respiración de Arthur en su cuello y de manera inconsciente hace su cabeza hacia atrás, es algo que su cuerpo ahora le está exigiendo, sin embargo, los nervios están intactos.Al no sentir más aquel acercamiento, pasa saliva y lo escucha decir. —te llevaré a tu habitación— Arthur empieza a caminar y ella abre sus ojos lentamente hasta tener una visión clara. Pensó que él estaba cerca, pero no, la distancia la hizo sentir extraña, como siquiera más de él.Lo que hace es inmediatamente agarrar el paño y cubrir su cuerpo para luego seguirlo mientras observa el lugar. —suelo venir aquí, es el lugar que más me agrada. Por los momentos no podrás salir. Sé que tú madre está histérica, tú y yo tenemos que hablar—lo sé— responde con su mirada fija en la espalda ancha del Arthur, siente la necesidad de tocarlo, pero evade una y otra vez sus pensamientos—puedes darte un baño. Te espero en la sala de estarElla ingresa a la que es su habitación y la elegancia no es algo que
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