El rey no se esperaba ser rechazado por la doctora, ella prácticamente le estaba diciendo que ya no se le acercara más, pero como se atrevía a ser tan osada. — Todavía ella no está aquí, y mientras esté en mi castillo, yo puedo ir y venir a dónde se me antoje, además vamos a tener un cachorro, por supuesto que siempre vamos a ser cercanos. — No lo sé, de eso no estoy segura, después de tu boda, y después de que nazca el bebé, yo voy a regresar a mi mundo... — ¡No puedes irte, correrías peligro, mi cachorro también, ya te lo he dicho tantas veces! — Rugió el Alfa, estaba molesto, la sola palabra "marcharse" en la boca de Ely, no la soportaba. — Puedes enviar a tus hombres a cuidarnos si así lo quieres, no me voy a oponer, tampoco es que quiera que lastimen a mi hijo, pero no voy a quedarte, incluso me parece absurdo que lo pienses, tu prometida y tu inminente boda lo cambia todo, ella y yo no podemos vivir bajo el mismo techo. — ¿Por qué? El palacio es enorme, ni siquiera
Leer más