Ella no será mi mujer, ni madre de mI hijos.
El rey no se esperaba ser rechazado por la doctora, ella prácticamente le estaba diciendo que ya no se le acercara más, pero como se atrevía a ser tan osada.
— Todavía ella no está aquí, y mientras esté en mi castillo, yo puedo ir y venir a dónde se me antoje, además vamos a tener un cachorro, por supuesto que siempre vamos a ser cercanos.
— No lo sé, de eso no estoy segura, después de tu boda, y después de que nazca el bebé, yo voy a regresar a mi mundo...
— ¡No puedes irte, correrías