Unas horas después, Oliver tenía consigo las cartas y se encontraba en su auto, dirigiéndose a la dirección que Sofía le había dado. En un principio, creyó que se trataba de un hospital, una casa de retiro o hasta el hogar de algún otro paciente; pero tan pronto entró en una zona poco amigable de la ciudad, derecho tal idea.Fue de ese modo hasta detenerse ante un restaurante de baja categoría, por lo cual revisó la dirección varias veces; tratando de constatar que fuese la correcta. Una vez estuvo bajo del auto, entro al local y tomo asiento en una de las mesas libres cerca de la ventana. A decir verdad, no estaba seguro de si ella estaba ahí, es más, lo dudaba; aun así, esperó hasta que de pronto escucho una voz familiar.Se trataba de la de ella, estaba al otro lado del local tras la barra con una gran sonrisa en los labios. Hablaba con uno de los clientes, mismo que parecía bromear con ella; porque no dejaba de reír. Parecía la misma que conoció hacía meses; su cabello estaba tejid
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