Enrique abrió la puerta del dormitorio de Constanza, sin
llamar siquiera, ella estaba dormida y su belleza le robo el aliento, se sentía
como un hombre hambriento desesperado.
- Constanza..- Murmuró sentándose al borde de la cama.- Constanza
...- Repitió apartando el pelo de su cara, ella parpadeo varias veces un
femenino suspiro saliendo de sus labios.- Vamos despierta..
Constanza se pasó una mano por sus ojos, su cabello
despeinado expandido por la almohada, nunca había visto una mujer tan be