El regreso de la costa fue como despertar de un sueño profundo y reparador para sumergirse de nuevo en la realidad vibrante y eléctrica de la ciudad. Mientras el deportivo de Alexander cruzaba el puente que los devolvía al corazón financiero de la capital, Elena observaba el perfil de su acompañante. La dureza que había marcado el rostro de Alexander tras el incidente del pañuelo en la oficina de logística se había disipado, reemplazada por una determinación serena que la hacía sentir, por prim