CAPÍTULO 15.
El fuego crepitaba en el centro del claro, iluminando los rostros tensos de la manada. Dorian estaba de pie frente a ellos, con la postura de un líder indiscutible, su voz cortando el silencio como una cuchilla.
—Hermanos —comenzó, su voz profunda y grave—. Una vez más, nuestra paz está amenazada.
El silencio se extendió entre ellos, mientras Dorian avanzaba, caminando lentamente alrededor del fuego, observando a cada miembro de la manada Shadowfang. Lobos renegados, cada uno cargando un pasado