En aquel preciso instante, en medio de la bulliciosa ciudad, Luna se encontraba disfrutando de una relajante ducha, sumergida en la calidez del agua, cuando de repente resonó el estridente timbre de la puerta de su hogar.
«¿En qué momento tan inconveniente, justo cuando estoy en la ducha, vienen a interrumpir?», pensó Luna.
Sin prestarle demasiada atención ni detenerse a pensar en ello, Luna siguió adelante con