La mansión Fernández despertaba con la primera luz del sol filtrándose entre los ventanales, iluminando los pasillos amplios y los muebles que, tras tantas pruebas, parecían más hogar que nunca. Isabella preparaba el desayuno mientras Sebastián revisaba algunos documentos, un ritual cotidiano que les permitía mantenerse conectados en medio de los compromisos familiares y empresariales.
Sienna se encontraba en la sala, aún procesando la revelación de Tatiana. Sus manos temblaban levemente al so