Me mira con mala cara y sé que todo va a cambiar entre nosotros, y aunque no lo quiera, este puede ser el final.
- Vamos a resolver esto, tú mataste a mi hijo y yo lo quiero de vuelta. Ahora, tu tendrás que darme lo que me robaste. - Su mirada fría y sus cejas fruncidas me dicen que no está bromeando. Pero yo tampoco.
- Yo no te robé nada, no es justo que me culpes a mi sin saber cómo fueron las cosas.
- Sé muy bien cómo fueron las cosas, estuve ahí, así que no me vengas con cuentos. No los n