Su voz sonaba tan grave y lejana como siempre, lo que provocó en Sofía una pequeña ilusión: como si lo hubiera visto hacía poco y no llevaran meses sin contacto.
Sofía le hizo una seña a Thiago para indicarle que tenía algo que atender y se apartó para contestar la llamada.
No quería preguntar nada como “¿para qué me llamas?”, así que se quedó callada.
Después de unos tres o cuatro segundos, la voz de Diego se escuchó otra vez.
—Feliz Año Nuevo.
Pasados un par de segundos, Sofía respondió con ci