El doctor no conocía a Diego y se asustó tanto que quiso salir corriendo en ese mismo momento.
—Sofía ya arregló todo. Te llamó solo para que le des explicaciones —dijo Gabriel mientras agarraba al doctor del brazo para que no se fuera—. Arréglate un poco antes de salir.
Diego apretó el celular; ya sabía que si Sofía le hablaba no era para nada bueno. Fue entonces cuando finalmente sintió el malestar: mareos y vértigo. Ir a buscarla así no era buena idea. Regresaron al estudio. Gabriel le puso u