Apenas Beatriz vio que Sofía salía, hizo una seña y los dos guardaespaldas que estaban atrás la siguieron enseguida; justo cuando Nicolás se iba a subir al auto, le bloquearon el paso. Nicolás no conocía para nada a Beatriz y pensó que era una metiche.
—Quítate...
Al segundo, escuchó a Sofía.
—No digas tonterías.
Nicolás se volteó de golpe. ¿Dónde estaba esa Sofía mareada y con la mirada perdida?
En ese momento, sus ojos estaban llenos de furia, como si quisiera atravesarlo con la mirada. Reacc