Carlos le lanzó una mirada a Priya; luego miró a otro lado.
Priya, con evidente descontento, presentó a su hermano ante Serena.
Serena, cuando vio la actitud de Carlos, no fue a saludar.
Sus ojos brillaron con algo difícil de entender.
No le gustaba Carlos.
Parecía que él ni siquiera la veía.
Un momento después, el asistente de Carlos llegó acompañado de varios guardias.
Carlos ordenó:
—Llévenla al avión.
Priya quedó pasmada.
¿Carlos había ido solo para llevársela por la fuerza?
No aguantaba que