Sofía no le había dicho nada a Carlos, así que Clarissa tampoco dijo nada.
—Sofía no me contó nada tampoco. Solo la acompañé —respondió.
En ese momento, Rodrigo estaba mirando fijamente la puerta de la sala de descanso.
Miró a Carlos, luego a Clarissa, y al final preguntó, confundido:
—Entonces… ¿qué pasa con el señor Montoya y Sofía?
Clarissa recordó algo de repente.
—Ah, Sofía me dijo que me traería a conocer a su novio. ¿No será él el que está ahí dentro?
Rodrigo se quedó congelado un segun