Alejandro tomó la bolsa de la manija de la puerta y cerró. Camilo quiso salir corriendo tras ella, pero ya era demasiado tarde. Notó el logo de la marca en la bolsa de compras que tenía en las manos.
—Se me olvidó regalártelo, ¿lo compraste en línea?
Alejandro lo ignoró. Caminó hasta la barra, tomó unas tijeras, cortó el empaque y reveló la forma de la copa. Vidrio cortado con técnica de diamante tallado, cuando la luz le pegaba, reflejaba una luz brillante y deslumbrante, como una estrella. Est