A diferencia de Diego, los parientes de los Villareal, que hacía tiempo no veían a Sofía, fueron los primeros en notar el cambio enorme en ella.
Antes, ella pasaba casi desapercibida. No se sentía cómoda en las reuniones familiares, prefería quedarse a un lado o caminar detrás de Diego, indiscutiblemente el centro de atención. Aunque no buscara destacar, todos la miraban, y casi siempre con la misma opinión: que no estaba a su altura, que había tenido suerte de casarse con él, y que lo mejor que