Cuando era joven, Fernando llamaba la atención en cualquier lado. Era guapo, encantador, con ese aire refinado que a Pandora siempre le gustó. Ella, criada para ser una mujer de clase alta, tenía debilidad por los muchachos elegantes. Y Fernando, con su piel tersa, buenos modales y chistes perfectos, le parecía el mejor de todos.
Con el tiempo, se volvieron íntimos.
El embarazo de Pandora fue un accidente. Nunca pensó en tener un hijo "para él", sino para ella. Tenía veinte años, y en ese moment