La intención de Valentina no era solo que él se pusiera de su lado. También quería que, más adelante, se enfrentara a Sofía.
“¿Qué conflicto tan grande tienen?”, pensó Fidel. No debería ser para tanto.
Pero bueno, qué más da.
Fidel era relajado. No le gustaba complicarse.
***
Sofía no consiguió la obra de caligrafía, así que compró un juego de té muy fino. Cumplió con el regalo y no perdió la tarde.
Por la noche cenó con Carmen y, después, cada una se fue a su casa.
Como comieron fuera, Malaya n